Cuba: un hito hacia una generación libre de sida

Mientras un informe publicado el 25 de junio por la Comisión de ONUSIDA y ‘The Lancet’ llama de manera urgente a una mayor inversión en la prevención del VIH a fin de reducir nuevas infecciones por el virus y su transmisión, los esfuerzos sostenidos de Cuba para prevenir la transmisión materno-infantil trajeron al mundo una noticia positiva al convertirse en el primer país del mundo que termina con éxito el proceso de validación formal liderado por OPS/OMS y UNICEF sobre la eliminación de la transmisión de madre a hijo del VIH y la sífilis congénita.
 
Este hito es una buena oportunidad para hacer una pausa y reflexionar sobre todo el proceso. Mirar hacia atrás, a todo lo que se ha hecho para lograr ese resultado; y también mirar hacia adelante, a todo lo que queda por hacer para lograr una generación libre de sida.
 
Así pues, ¿cómo ha evolucionado la situación desde 1986, cuando se diagnosticaron los primeros casos de VIH en Cuba? Al final de los años ochenta eran muy poco frecuentes los embarazos entre mujeres diagnosticadas con VIH y conscientes de su estado. La tasa de transmisión materno-infantil sobrepasaba el 40%. Se realizaba solo una prueba de VIH en el primer trimestre del embarazo. El parto por cesárea y la suspensión de la lactancia materna eran las únicas medidas preventivas que se aplicaban para las madres diagnosticadas con el virus.
 
Con la mejora del conocimiento, se mejoraron también las medidas de control y prevención. Actualmente, se realizan tres pruebas del VIH a todas las embarazadas en el país, una en cada trimestre. Todas las embarazadas diagnosticadas con VIH tienen acceso al tratamiento antirretroviral, sus hijos e hijas reciben profilaxis y se les realizan pruebas del VIH durante su primero año de vida. Gracias a esos esfuerzos en la prevención, el control y la vigilancia del VIH, en los últimos años se observa un incremento en los embarazos de mujeres seropositivas y la tasa de transmisión materno-infantil del VIH ha disminuido al 1.85%, por debajo de la meta del 2%.
 
Sin embargo, un hito no es el fin del proceso. Aún tenemos un camino muy largo por recorrer para lograr un mundo libre de sida. En Cuba, como en muchos países del mundo, nuestro gran reto es mejorar el conocimiento de la población sobre la transmisión del VIH.
 
Nuestro trabajo se centra en apoyar los esfuerzos del país en la prevención del VIH y sensibilizar a los adolescentes y los jóvenes sobre el virus, ya que se evidencian una baja percepción del riesgo y comportamientos sexuales inadecuados. Por ejemplo, cerca de una tercera parte de las y los jóvenes se inicia en la vida sexual sin tomar medidas de protección, y algo más de la mitad considera no tener absolutamente ninguna probabilidad de infectarse con el VIH[1]. Solo el 60.9% de las mujeres y 58.6% de los hombres de entre 15 y 24 años identifican correctamente dos formas de prevenir la transmisión sexual del VIH[2]. También es necesario seguir trabajando contra la discriminación hacia las personas que viven con el virus.
 
Ahora que Cuba ha logrado este hito, tomemos un tiempo para celebrar todos los increíbles avances que se han hecho en la lucha contra el VIH y el sida desde la década de los ochenta. Después, sigamos adelante y continuemos trabajando para eliminar los obstáculos que quedan en el camino hacia una generación libre de sida.
 
Anna Lucia D’Emilio es la Representante de UNICEF Cuba.

[1] ONEI, Cuba.
[2] Encuesta de Indicadores Múltiples por Conglomerados, Cuba, 2014.

 

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