México: Una oportunidad histórica para los derechos de la infancia

Ver a una niña en la calle vendiendo dulces mientras carga a su hermanito pequeño en brazos, parece ser parte del paisaje urbano de las grandes ciudades en muchos países, incluyendo a México. Pocos reparamos en que esa niña debería estar en la escuela y el bebé, en un sitio seguro siendo alimentado y cuidado como corresponde a su edad.

Los tratados internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño, que México ratificó hace 25 años, y las propias leyes de cada país establecen la protección de los derechos de la infancia como una prioridad, pero existe una brecha entre los decretos de ley y la realidad.

Ahora que México cuenta con una nueva Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes se abre una oportunidad para avanzar hacia el pleno cumplimiento de todos los derechos de la infancia y la adolescencia, y de esa manera se pueda potenciar el bono demográfico con que cuenta el país.

Sin embargo, tener un decreto de ley no es suficiente para transformar la realidad en beneficios inmediatos para los niños y niñas. Por ejemplo, no será posible que de un día para otro 21 millones de niños y niñas que padecen pobreza en México vaya a ver modificada su situación. Y tampoco es probable que 5 millones de niños y niñas escapen de la pobreza extrema que compromete su futuro y el de sus comunidades. Del papel es necesario pasar a la acción real.

Estos niños y niñas que viven en pobreza y todos los que ven vulnerados sus derechos, ya sea por violencia, discriminación, carencia de un acta de nacimiento y falta de condiciones para desarrollar su pleno potencial, requieren del esfuerzo conjunto de los diferentes actores políticos y sociales para cambiar su realidad.

Si la aplicación de esta Ley, no se asume con prontitud por todos los obligados (autoridades de los tres órdenes de gobierno, padres, madres, sectores social, privado y comunidad en general), el país corre el riesgo de perder una oportunidad histórica.

©UNICEF México / Mauricio Ramos
©UNICEF México / Mauricio Ramos

 

Esta Ley General de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes contempla la necesidad de articular esfuerzos mediante un Sistema Nacional de Protección Integral de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes, que presidirá el presidente de la República.

Este Sistema Nacional facilitará la comunicación, coordinación y toma de decisiones entre las principales autoridades federales, estatales y municipales, con participación de la sociedad civil y de los propios niños, niñas y adolescentes.

Los tiempos para la aplicación de esta Ley ya están corriendo, por lo tanto es necesario que autoridades federales y estatales –especialmente de los congresos de los estados- redoblen  esfuerzos para hacer las modificaciones legislativas necesarias y creen las nuevas estructuras institucionales que permitan tener una política integral de derechos de la infancia y la adolescencia, mediante un Programa Nacional de los Derechos de Niños, Niñas y Adolescentes y Programas Estatales.

Pero la responsabilidad de garantizar los derechos de la infancia no es sólo del Estado; esta Ley determina que también la familia y la sociedad son responsables de hacer que los niños, niñas y adolescentes dejen de ser vistos como un grupo vulnerable y sean reconocidos y tratados como sujetos de derechos. Como ciudadanos que son.

Además, la efectiva aplicación de la Ley requiere que el Congreso Federal designe el presupuesto suficiente para ello.

México: Una oportunidad histórica para los derechos de la infancia
©UNICEF México / Mauricio Ramos©UNICEF México / Mauricio Ramos

Ahora que México llega al cuarto de siglo de haber ratificado la Convención y estrena una Ley General para garantizar la protección de los derechos de la infancia y la adolescencia, tiene enfrente la oportunidad histórica de hacer realidad lo que está escrito en el papel.

Isabel Crowley es representante de 

Síguenos en Twitter

Síguenos en Facebook

Síguenos en Instagram

Este post apareció originalmente en el Periódico Reforma

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con “obligatorio.”