¡Los derechos de los niños y las niñas cumplen 25 años!

Los derechos de la infancia son reconocidos a nivel mundial en la Convención sobre los Derechos del Niño, aprobada por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989.

Es la primera ley internacional que establece que todas las niñas, niños y adolescentes en el mundo tienen derechos y que su cumplimiento es obligatorio para todos los países que la han firmado. México la ratificó en septiembre de 1990.

Es el tratado de derechos humanos más ratificado en la historia de la humanidad, y el instrumento más poderoso con el que cuenta la comunidad internacional para promover y proteger los derechos de la infancia y la adolescencia.

La Convención significa una verdadera revolución en la forma de ver y tratar a los niños, quienes no son la propiedad del adulto o del Estado, ni objetos de caridad, sino que son sujetos de derechos; individuos y miembros activos de su familia y comunidad, con voz propia, con derechos y responsabilidades de acuerdo a su edad.

Antes de la Convención las necesidades de los niños podían ser consideradas como “negociables” y eran cumplidas a “discreción”, ahora son derechos que el Estado y la sociedad deben garantizar sin excepción.

La Convención establece básicamente que todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a crecer sanos, bien nutridos, a estar protegidos contra la violencia y la explotación y a ser respetados y escuchados por sus padres, familiares y maestros. Tienen derecho a recibir información adecuada y a participar y expresar libremente sus opiniones e ideas. Tiene derecho a recibir servicios de salud de calidad y asistir a escuelas en donde reciban una educación que les permita aprender y desarrollar habilidades que les sean útiles en su vida adulta y les brinden una mayor preparación y posibilidades de tener un futuro digno.

©UNICEFMéxico/EvaQuesada/2014Los progresos de México respecto a los derechos de la infancia, han sido constantes: armonización de los principios de la Convención a las leyes nacionales y la creación de una la Ley General para la Protección de los Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes, que obliga a los padres de familia y a la sociedad a respetar los derechos de la niñez, y al Estado a que garantizar su cumplimiento.

Esta ley sienta las bases para crear un sistema nacional de protección integral para la niñez y la adolescencia, y una profunda transformación de las instituciones para proteger de manera efectiva los derechos de los más de 40 millones de niños, niñas y adolescentes en México.

©UNICEFMéxico

También ha logrado avances en materia de salud, al contar con uno de los esquemas de vacunación más completos de América Latina, y reducido de manera importante la mortalidad infantil. Además su cobertura de la educación primaria es casi universal.

Pero aún queda camino por recorrer en temas como el acceso de los niños a una educación de calidad; la protección del trabajo infantil y de la violencia, y conseguir que inicien sus vidas en condiciones de igualdad.

En el combate a la pobreza el país ha realizado inversiones y estrategias importantes para reducirla y particularmente la que afecta a la infancia, pero es necesario redoblar esfuerzos, pues de los 40 millones de niños y niñas con que cuenta México, 21.2 millones viven en pobreza y 4.7 millones en pobreza extrema.

Otra de las asignaturas pendientes es revertir la cifra de 2010 que indicaba que más de 6 millones de niñas y niños entre 3 y 17 años estaban fuera de la escuela.

También es necesario combatir el trabajo infantil porque más de 3 millones de niños, niñas y adolescentes trabajan.

El 25 aniversario de la Convención es un momento adecuado para redoblar esfuerzos y sumar voluntades para enfrentar los desafíos y colocar a los niños en el centro de todo el quehacer público.

Es un llamado a renovar el compromiso por la infancia y a unir esfuerzos para construir un México apropiado para todos sus niños, niñas y adolescentes.

Garantizar plenamente los derechos de la niñez, no solamente significa cumplir con un tratado internacional de derechos humanos como es la CDN, sino que significa invertir en el futuro económico y social del país, significa mejores sociedades, más democráticas, más inclusivas, más justas y más en paz.

Este artículo también fue publicado en El Universal de México.

Isabel Crowley es la Representante de UNICEF México

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