Cómo un líder comunitario de Angola trabaja contra el sarampión

Lubango, la capital de la provincia de Huíla, se vio gravemente afectada por la sequía provocada por El Niño el año pasado. Como parte de la respuesta, UNICEF Angola apoyó un programa integrado de vacunación para prevenir brotes de sarampión en tres provincias del sur (Cunene, Huíla y Namibe).

En la pequeña aldea de Luyovo, a unos 30 km de Lubango, encontramos el centro de vacunación donde Francisco Tyilumbe trabaja como técnico en la campaña integrada de inmunización contra sarampión, desparasitación y administración de vitamina A.

Francisco ha dirigido este centro durante 18 años, siendo el punto focal para nutrición. Pero también tiene otro papel importante: el de líder de la comunidad y coordinador de agentes comunitarios. “Es mi responsabilidad asegurar que toda la comunidad haya sido vacunada, especialmente los niños”, asegura.

Retrato de un hombre delante de un tablón de anuncios
© UNICEF Angola/2016/MendesFrancisco Tyilumbe frente al centro de vacunación en el pueblo de Luyovo.

Después de su día en el centro, Francisco se une a otros agentes para sensibilizar a las familias y animarlas a acudir a los centros de vacunación. “Comenzamos buscando familias cuyos hijos aún no han sido vacunados contra el sarampión. Les hablamos de la importancia de las vacunas, el albendazol (medicamento antiparasitario) y la vitamina A para el bienestar de sus hijos, y les animamos a unirse a la campaña”, explica Francisco.

Mientras supervisa los servicios de vacunación en el centro de salud, Francisco aprovecha la oportunidad para evaluar el estado nutricional de sus pacientes utilizando la cintra braquial (midiendo la circunferencia del brazo medio-superior). Muchos niños y niñas que sufren desnutrición permanecen en sus comunidades sin ser tratados, ya que sus familias no buscan ayuda en los centros de salud de manera oportuna.

“Esta es también una oportunidad para mejorar la evaluación nutricional e identificar casos de desnutrición severa y moderada que quedan ocultos en la comunidad. Todos los niños que se encuentran en esta situación son rápidamente admitidos en el programa de nutrición para iniciar el tratamiento y darles seguimiento”, concluye Francisco mientras expresa su satisfacción por ser parte de la campaña y contribuir a la vacunación para prevenir epidemias en su comunidad.

El impacto en la comunidad
El trabajo de Francisco tiene un gran impacto en familias como la de Joaquina Novilu. Ella vive en Luyovo con su esposo y cinco hijas, entre ellas, sus dos gemelas de 2 años de edad. Reconoce el impacto del trabajo de Francisco en la comunidad, ya que fue gracias a él que tuvo conocimiento de esta campaña.

“El señor Francisco habló de la campaña en la comunidad y pidió que trajéramos a nuestros hijos para ser vacunados, ya que yo estaba demasiado ocupada trabajando como vendedora en el mercado cuando comenzó la campaña. Pero el domingo tuve la oportunidad de traer a mis gemelas y a mi nieta de 4 años que vive conmigo”, dice Joaquina.

Un hombre se inclina hacia abajo para mirar la tira de papel alrededor del brazo superior de un niño pequeño
© UNICEF Angola/2016/MendesFrancisco mide la circunferencia del brazo medio de un niño, que en este caso indica desnutrición aguda.

Cuando le preguntamos acerca de los servicios disponibles como parte de la campaña, Joaquina responde sin dudar que “el servicio es de vacunas contra sarampión, vitamina A y albendazol para desparasitación, y sé que protegerá a mis hijas contra algunas enfermedades”.

“Me gusta cómo fueron tratadas las niñas en el centro de vacunación, especialmente que el señor Francisco estaba allí para ayudarnos. Es un buen líder de la comunidad, nos ha apoyado con consejos útiles sobre salud y saneamiento y nos ayuda cuando alguien está enfermo”, agrega.

Apoyo de UNICEF
La campaña de vacunación contra sarampión ayudó a prevenir brotes en las tres provincias angoleñas más afectadas por la sequía, que también tienen un elevado número de casos de desnutrición grave. Alrededor de 677.000 niños y niñas de 6 meses a 5 años de edad fueron vacunados contra sarampión.

UNICEF proporcionó apoyo técnico y financiero, así como ayuda en la adquisición de estas vacunas. Además, y a través de un acuerdo con la Cruz Roja, UNICEF trabajó con aproximadamente 220 movilizadores sociales y líderes comunitarios para facilitar información útil sobre la importancia de la campaña y de los centros de vacunación.

Paulo Helio Mendes es Oficial de Programa en la Oficina de Campo en Lubango de UNICEF Angola.
Traducido a español por Marcos González Díaz, Oficial de Comunicación Digital de UNICEF Angola.

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