Las transferencias en efectivo que traen alivio a las familias en Dominica

Yvonne Hill Williams es una mujer muy ocupada. Está rodeada de un animado grupo de cinco nietos y niños adoptivos que llaman hogar a su acogedora casa en Bath Estate, en Roseau, Dominica. Con edades comprendidas entre los 6 y los 16 años, Kaioh, Khamylia, Roxy, Seth e Ishman adoran jugar en las orillas de un río cercano. Pero el río no fue demasiado amigable el pasado septiembre cuando se desbordó durante el huracán María, inundó la vivienda y echó a perder toda la mercancía de su tienda.

Aun así, la vida vuelve lentamente a cómo eran las cosas antes de María. “No todo es como te gustaría, pero nos estamos recuperando del huracán. Ya hemos limpiado y la gente ni siquiera pensaría que el río entró en mi casa. Me parece que lo hemos hecho bien”, dice Yvonne. “No tenemos electricidad, pero tenemos un generador de un amigo, así que eso nos da un poco de luz”, añade.

Ayudar a la familia Williams a recuperarse es parte de un innovador programa de transferencia de efectivo que ha sido posible gracias a las contribuciones del Departamento de Desarrollo Internacional del Reino Unido (DFID), la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID), el Gobierno de Canadá, el Fondo Central para la Acción en Casos de Emergencia (CERF), la Agencia Sueca de Desarrollo Internacional (SIDA) y MasterCard. El programa está liderado por el Gobierno de Dominica con el apoyo del UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

Este programa brinda a 8.300 de las familias más vulnerables afectadas por el huracán María un pago de entre 90 y 239 USD al mes, dependiendo de la cantidad de niños que haya el hogar.

Las familias son libres de gastar el dinero en lo que consideren más necesario, que usualmente incluye la compra de comida, ropa, productos de higiene y el pago de vivienda temporal. Entre los beneficiarios se incluyen las personas más pobres del país, así como aquellos que han perdido su principal fuente de ingresos y tienen a su cargo niños y adultos mayores, y cuidadoras como Yvonne.

©UNICEFECA/2018 /Andrew Ward“Después de todo lo que María hizo con Dominica, estoy agradecida de que aún tenga a mis niños pequeños conmigo” dice Yvonne.

UNICEF ha beneficiado a 6.100 niños con el programa de transferencia de efectivo. Este tipo de apoyo es clave para que las personas puedan recuperarse después de una emergencia humanitaria como el huracán María. Las transferencias en efectivo les dan a las familias mayor flexibilidad para cubrir sus necesidades más urgentes y así, evitar acciones de mitigación negativas como la reducción de la compra de alimentos o el envío a los niños a trabajar en lugar de la escuela.

Yvonne agradece esta iniciativa, que se lanzó oficialmente en diciembre de 2017. “El programa de transferencia de efectivo está funcionando bien. Compramos ropa, zapatos y alimentos. Nos permite estirar un poco más… Resulta útil. Sientes que puedes comprar ciertas cosas en la ciudad. Es una buena sensación, lo aprecio mucho”.

Para Yvonne la familia lo es todo por lo que está contenta de recibir un poco de ayuda: “Después de todo lo que María hizo con Dominica, estoy agradecida de que aún tenga a mis niños pequeños conmigo. Estoy feliz de estar aquí. Saber que todavía estoy con ellos me hace sentir una alegría en mi corazón”.

“Es gratificante escuchar que la transferencia de efectivo le está dando a Yvonne y a muchas otras familias en su situación la opción de decidir qué es lo mejor para sus hijos y la oportunidad de regresar lentamente a normalidad”, asegura por su parte Muriel Mafico, Representante Adjunta de UNICEF para el Área del Caribe Oriental.

 

Patrick Knight es Especialista de Comunicación en UNICEF Caribe Oriental.

Deja una respuesta

Su dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con “obligatorio.”