Después de una tormenta, viene otra

El huracán Matthew ha pasado. Ya no llueve. Aun así, el huracán ha dejado una herida tan profunda que tardará meses, sino años, en cerrarse.

Las escuelas siguen cerradas, pero han abierto las tiendas y el aeropuerto. En Puerto Príncipe la vida está volviendo poco a poco a la normalidad.

La situación es completamente distinta en los departamentos Sur, Nippes y Grand Anse. La telecomunicación con el último se acaba de restablecer. La información confirma nuestros peores presagios. Aunque no es oficial, el recuento inicial de personas que han buscado refugio después de que la tormenta destruyera sus hogares supera los 11.000, a los que se suman más de 5.000 del departamento Oeste. Demasiados de ellos son niños.

La única carretera que conecta la capital con el Sur quedó interrumpida después de que un puente colapsara el martes. Un primer equipo de UNICEF salió de Puerto Príncipe esta mañana para dirigirse al sur, y ha logrado cruzar el río para continuar hasta Les Cayes, una de las zonas más afectadas. Un segundo equipo los seguirá mañana.

Unos hombres cargan unas cajas en camiones
UNICEF/Haiti/FanfanEn Puerto Príncipe, cargan un camión en un patio de UNICEF.

Aunque los departamentos Sur y Grand Anse son los más afectados, Matthew también ha dejado una huella destructiva en la zona metropolitana de Puerto Príncipe y en los departamentos Norte y Noroeste. La Agencia de protección infantil del gobierno (IBESR) nos ha informado de que se ha evacuado a un refugio temporal al menos a dos mil niños vulnerables; algunos, separados de sus familias durante la tormenta y otros que vivían en orfanatos poco seguros antes de Matthew. La prioridad durante las próximas horas será identificar a los niños que se encuentran en una situación parecida. En este momento, un equipo multisectorial está circulando por las zonas más pobres y afectadas de Puerto Príncipe para evaluar las necesidades. Durante la tormenta se evacuó a 130 niños de Cite Soleil, uno de los vecindarios más pobres, y UNICEF está trabajando con la IBESR para asegurar que se cubren las necesidades de comida, agua, mantas e higiene.

El acceso a agua limpia y saneamiento sigue ocupando el primer puesto de la lista de prioridades, con el fin de evitar el brote de enfermedades derivadas del agua y no empeorar las crisis permanentes de cólera, que ya causaban entre 400 y 500 casos nuevos cada semana antes de la llegada de Matthew. Algunos de los productos que se proporcionaron antes de la llegada del huracán fueron vejigones de agua, tabletas de cloro y kits de higiene para 10.000 personas. Tan pronto como el acceso esté disponible, se distribuirán nuevos suministros de productos de este tipo.

Afortunadamente, las zonas con más incidencia de casos de cólera en 2016 (Artibonite, Norte, Centro y Puerto Príncipe) no son las más perjudicadas por el huracán.

Las escuelas seguirán cerradas hasta el 10 de octubre. El regreso a la escuela será más duro de lo normal. Miles de niños que acaban de comenzar el año escolar asumen una situación en la que sus escuelas están inundadas, destrozadas o haciendo de refugio para quienes han perdido sus casas. La creación de opciones de escolarización temporal es otro elemento de nuestra (larga) lista de prioridades.

En medio de todo esto, ayudar a los haitianos en las labores de reconstrucción es la actitud primordial que debe plasmarse en cada trabajador de UNICEF. Una vez más, las familias haitianas han demostrado su resiliencia para reconstruir sus vidas, y han debido encontrar formas de proteger a sus hijos a pesar de la dificultad. Ni el terremoto de 2010 ni Matthew han sido capaces de minar el coraje de las mujeres, los hombres y los niños que viven allí. Nuestra tarea ahora consiste en ayudarlos a dar pasos adelante en su camino.

El proverbio haitiano “Deye mon gen mon” se traduce como “detrás de esta montaña, hay otra montaña”, y significa que aunque se solucione un problema, siempre aparece otro después. Pero también podemos interpretarlo como que existe un valle detrás de cada obstáculo. Si nos aferramos a la última interpretación, haremos todo lo posible para garantizar que sea un valle extenso y verde que aporte capacidades renovadas para trepar la siguiente montaña.

Cornelia Walther es Jefe de Comunicación para UNICEF Haití. Durante los últimos 13 años, ha trabajado con UNICEF en África y Afganistán. Desde que presentó su doctorado sobre la responsabilidad de alcanzar los derechos infantiles, su lema es: el cambio para bien comienza aquí y ahora y con cada individuo.  

 

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