Huracán Irma: El equipo de UNICEF en Haití, en primera línea

Me despierto por las fuertes lluvias. Irma se acerca. Con vientos de hasta 300 kilómetros por hora, Irma es el huracán más fuerte registrado en el Atlántico.

Tras haber superado la categoría actual de tormenta (por encima de 5), Irma es mucho más fuerte que Matthew, el huracán de categoría 4 que devastó Haití hace justo un año. Irma está azotando numerosos grupos de islas del Caribe, con millones de niños, mujeres y hombres a su paso. El peligro más inmediato se presenta para las familias de las islas menos pudientes del Caribe, que viven en casas frágiles y se enfrentan a consecuencias potencialmente catastróficas. Millones de ellos se han visto obligados a prepararse urgentemente y otros se están cobijando en refugios de emergencia. Al escuchar la lluvia resonar sobre mi cabeza, pienso en esas familias que habitan en viviendas precarias que apenas se mantienen en pie cuando el tiempo es estable. ¿Cómo serán sus vidas dentro de 48 horas?

A young gir in a red dress smiles for a camera, kneeling next to some plastic water containers.
UNICEF Haiti Los niños son los más vulnerables durante un huracán, especialmente los que viven en viviendas precarias.

UNICEF comenzó ayer a desplegar sus equipos en los lugares donde se prevé que el impacto sea más fuerte cuando Irma llegue a la costa haitiana. Desde principios de esta semana, los aliados del gobierno y la sociedad civil han distribuido reservas de emergencia en las zonas en situación de peligro. Esas provisiones se harán más necesarias durante la respuesta inmediata, cuando el acceso a agua limpia, un refugio y servicios sociales básicos se vea limitado.

Resulta duro pensar que hace solo tres semanas estuve de visita en Cabo Haitiano; tres semanas que ahora parecen un capítulo cerrado del pasado. Me pregunto si las escuelas y las sonrisas que tuve la oportunidad de ver seguirán ahí en mi próxima visita.

Es necesario recordar que, en octubre de 2016, Matthew afectó a 2,1 millones de personas, 1,3 millones de las cuales eran niños. La respuesta de emergencia de UNICEF, en estrecha alianza con el gobierno haitiano, surtió efecto de inmediato, con intervenciones clave que se centraron en el agua, la higiene, la educación, la protección, la nutrición y la salud, sin dejar de lado la respuesta a la propagación del cólera. Esta labor continúa mientras las poblaciones afectadas vuelven a la normalidad. Los esfuerzos de los últimos 11 meses permitieron rehabilitar 75 escuelas, lograron que 25.000 estudiantes regresaran a las clases, facilitaron el acceso a agua potable a 400.000 personas y proporcionaron atención médica a 80.000 personas de las zonas afectadas que carecían de centros de salud operativos.

Nuestra oficina ha activado el modo de emergencia. Todos los esfuerzos se centran en asegurar que los niños obtengan la ayuda vital que necesitarán cuando Irma haya pasado. Estén atentos.

 

Cornelia Walther es Jefa de Comunicación para UNICEF Haití

 

 

 

 

 

 

 

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