Fútbol en las calles de La Habana para olvidar el huracán

Acaba de cumplir 10 años pero Kevin jamás olvidará que el pasado mes de septiembre, justo una semana después de empezar las clases, vivió su primer gran huracán.

Cuba siempre está expuesta a este tipo de fenómenos y también preparada para afrontarlos, pero el huracán Irma sobrepasó los parámetros habituales y se convirtió en el mayor huracán nunca antes registrado.

Un mes después del paso del Huracán Irma por La Habana, el acceso al Malecón sigue cerrado por seguridad.

Es domingo. Kevin juega con unos amigos al fútbol en las calles de Centro Habana, a solo unos metros del Malecón. El conocido paseo marítimo de la capital cubana muestra todavía una imagen insólita cerrado al público y al tráfico. Unos pequeños puestos venden alimentos y enseres a los vecinos de la zona que fueron afectados por las grandes inundaciones. Un par de jóvenes aprovechan para rodar con sus monopatines en la calle vacía.

“Me llegaba el agua por aquí”, dice señalando su pecho. “Tumbó un árbol grande de raíz, era así de gordo”, explica abriendo sus brazos todo lo que puede. Es lo primero que recuerda del paso del huracán. “Estaba todo tranquilo y algo sonó como una bomba y se apagó la luz. Me asusté”, confiesa. Era el sonido del transformador de luz, que la fuerza del huracán hizo saltar por los aires.

En La Habana se registraron los 10 muertos durante las 72 horas que Irma se dejó sentir. En total, 13 de las 15 provincias del país fueron perjudicadas directamente, más de 3 millones de personas tuvieron afectaciones en el suministro de agua y alrededor de 2.100 centros escolares sufrieron daños.

Durante aquellas interminables horas, Kevin se refugió junto con su hermano Estián, de 4 años, y una prima de tan solo un año, en un apartamento de familiares ubicado el barrio del Vedado, más alto y alejado del mar, pero que también se inundó. Allí pasaron tres días. “Habíamos comprado mucha comida pero estábamos encerrados muchos de mi familia sin poder hacer nada. El segundo día se acabaron las cosas y tuvimos que bajar”.

Kevin muestra con orgullo su camiseta con el logo de UNICEF.

“Soy el mejor de la escuela”

Kevin juega hoy con sus amigos y su hermano Estián. Una pelota les hace sentirse futbolistas profesionales en las calles de La Habana. Cuando escucha UNICEF entra corriendo en casa y sale enfundado en una camiseta del FC Barcelona y señala el logo de la organización. Lo luce con orgullo.

Kevin juega con su hermano Estián (4) con una caja en las calles de Centro Habana.

“Soy el mejor de la escuela”, asegura. La reapertura de las escuelas fue una prioridad en la respuesta a la emergencia en Cuba; pese a los daños que sufrieron las infraestructuras, las clases prácticamente no se detuvieron. Edificios públicos, salones sociales y casas particulares, se habilitaron con premura para evitarlo. La escueal de Kevin ya ha vuelto a la normalidad, o casi: el patio, donde habitualmente juega al fútbol o al baloncesto, “todavía no está todo recuperado”.

Irma ya es el pasado y miles de niños como Kevin y su hermano Estián buscan ahora volver a la normalidad de sus vidas junto a sus familias y amigos. Volver a marcar goles en la escuela. La experiencia les ha hecho más fuertes, también más cautos. “Si viene un huracán no se queden en la planta baja ni salgan a la calle porque se pueden ahogar”, recomienda el hermano mayor.

UNICEF sigue apoyando la respuesta ante las emergencias generadas por el huracán Irma. Agua, higiene y educación son los pilares para la recuperación de miles de niños, niñas, adolescentes y familias afectadas. El sol ha vuelto a salir sobre La Habana, ha secado sus calles y Kevin y sus amigos pueden seguir jugando tranquilos. La temporada de ciclones, sin embargo, todavía no ha terminado.

 

Alfonso F. Reca – Comunicación Oficina Regional de UNICEF para América Latina y el Caribe

 

 

 

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  1. Cuba siempre está expuesta a este tipo de fenómenos y también preparada para afrontarlos, pero el huracán Irma sobrepasó los parámetros habituales y se convirtió en el mayor huracán nunca antes registrado. Barcelona