Las escuelas renacen de los escombros en Anbar

El representante de UNICEF en Iraq, Peter Hawkins, visitó recientemente las escuelas de la provincia de Anbar. Conforme decenas de miles de familias han ido regresando a Anbar, UNICEF ha rehabilitado 100 escuelas y en agosto puso en marcha la campaña “Vuelta a la escuela” dirigida a cerca de 70.000 niñas, niños y familias con el fin de fomentar la matriculación.

 

Visité Anbar a comienzos de este año cuando apenas habían terminado las operaciones militares. La ciudad de Ramadi era como una torta plana de hormigón; su modo de vida había quedado destruido. No había nadie, ni una sola persona, ni gatos ni perros, ningún ser viviente.

Tres niñas en un aula
UNICEF/UN037981/KhuzaieSjud, de 11 años (en el centro), ha vuelto a clase en Ramadi tres días después de haber regresado a casa desde un campo de refugiados en Sulaymaniyah. UNICEF contribuyó a la rehabilitación de esta escuela que había sufrido daños en el conflicto.

Seis meses después, a comienzos de noviembre, regresé y, aunque todavía estaba muy deteriorada, Anbar se mostraba llena de esperanza. Las escuelas han reiniciado su actividad y los niños han regresado a las aulas y se dedican plenamente de nuevo a sus estudios. Tanto ellos como sus profesores han devuelto la vida a la ciudad.

Visité cuatro escuelas donde, como hay tantos niños, tienen que hacer dos turnos diarios para acogerlos.

Anbar se encuentra todavía muy dañada y llevará varias décadas restaurarla en su totalidad; sin embargo, seis meses después del conflicto, gracias a pequeñas subvenciones y obras de mantenimiento, las escuelas se van arreglando. Los empleados de los centros se están encargando de reparar ventanas y tapar agujeros. El entusiasmo de los profesores y la capacidad de recuperación de los alumnos son fenomenales.

Las niñas y los niños han vuelto a estudiar, muchos de ellos tras dos años de ausencia en las aulas. Todavía están ilusionados con llegar a ser médicos, ingenieros o futbolistas, ansiosos por crearse una vida plena de significado.

En una de las clases pregunté a los estudiantes quién era su maestra o maestro favorito e inmediatamente todos señalaron a la profesora que estaba frente a ellos. Ella, aunque incómoda, se sintió halagada. Hay que valorar en todo momento la labor de estos docentes, en su mayoría llegados de todas las partes del país, que podían fácilmente haberse quedado fuera y haber llevado una vida más cómoda. Sin embargo han regresado y necesitan el respaldo de sus comunidades y de UNICEF.

Si no estamos atentos, el sistema les fallará a estos niños y niñas.

Unas niñas en el exterior de una escuela acribillada por las balas
© UNICEF/UN037983/KhuzaieEn esta escuela de la provincia de Anbar, los daños ocasionados por el conflicto son evidentes.

Espero que eso no ocurra, estoy animado por lo que vi en Anbar.

Para UNICEF es prioritario invertir en educación; haremos lo que sea necesario, ya sea con clases de recuperación, u ofreciendo materiales como pupitres, carpas o edificios prefabricados; o ya sea con el arreglo de las escuelas dañadas o formando a maestras y maestros sobre las enseñanzas para la vida práctica o para aumentar más la consideración en que se les tiene.

Corresponderemos a la dedicación y generosidad mostrada por los iraquíes. Cuando se ve la inmensa devastación, uno se da cuenta de que lo más sencillo sería irse, abandonar el lugar. Pero la gente que encontré ese día se quedaba ahí.

En consecuencia, las escuelas son como islas florecientes de optimismo en un mar de escombros.

Nunca olvidaré la llegada a una de esas escuelas. Apenas había amanecido, todo estaba lleno de polvo, con cables de teléfono retorcidos por encima de nuestras cabezas y destrozos hasta donde alcanzaba la vista; en muchos sentidos, una apocalíptica tierra baldía. Apenas nada con lo que mostrar a los niños que la humanidad existe.

Sin embargo ahí estaban en fila casi 100 niñas y niños, esperando a que la escuela abriera, tan deseosos de aprender que habían llegado una hora antes de que la clase comenzara.

Peter Hawkins es el representante de UNICEF en Iraq  

 

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