Empoderando a niñas en Costa Rica para un futuro mejor

En la cosmovisión del pueblo indígena Bribri de Costa Rica, cuando una mujer joven menstrúa por primera vez, se le considera preparada para abandonar su hogar y formar una nueva familia y asumir el papel de maternidad.

Aunque esta noción cultural persiste en el presente, no significa que todas las mujeres indígenas deberían seguir este modelo de vida, si no lo desean. De hecho, aquellas mujeres que pueden superar barreras educativas, económicas y geográficas pueden abandonar sus comunidades para crear un proyecto de vida diferente.

Con el fin de promover los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) -específicamente el número 5- para lograr la igualdad de género, UNICEF, en asocio con Nosotras Women Connecting, iniciativa que trabaja por la inclusión de las mujeres, y la Vicepresidencia de la República, realizó talleres de empoderamiento en siete ciudades, en el que participaron 85 niñas y adolescentes.

“Este es un espacio que busca combatir las brechas de género, conectando a mujeres líderes con una larga y diversa cantidad de niñas, adolescentes y mujeres a través de la generación de espacios de orientación y tutoría”, dice Ana Helena Chacón, Vicepresidenta de Costa Rica.

A group of Costa Rica girls stand smiling as two of them hug each other.
© UNICEF/2018/Costa RicaLos talleres de empoderamiento de UNICEF les permitió a las chicas conocer a otras que, como ellas, tienen muchas expectativas sobre su futuro.

La misión de los talleres de empoderamiento es instar a las niñas a pensar sobre lo que quieren hacer en el futuro y el tipo de proyecto de vida que quieren construir.

“La misión de UNICEF es fortalecer las capacidades y el liderazgo de las niñas y adolescentes a través del empoderamiento como un mecanismo para avanzar hacia el logro de la igualdad de género, el cumplimiento de sus derechos y su inclusión como ciudadanas plenas, para que puedan convertirse en las protagonistas de sus vidas y agentes de cambio”, enfatizó Gordon Jonathan Lewis, Representante de UNICEF Costa Rica.

“Nosotras las mujeres adolescentes de Siquirres (una localidad rural en el oriente del país) queremos el apoyo de nuestros familiares y amigos. Nosotras no queremos merecer, ni que nos den las cosas, sino lograrlas por nuestra propia voluntad. Queremos ser admiradas porque nosotras también podemos. Si nos caemos, queremos volver a levantarnos. Tenemos confianza en nosotras mismas y necesitamos iniciativas en nuestro cantón que nos permitan: desarrollarnos, crecer y cumplir nuestros sueños. Todo inicia por cambiar nuestra forma de pensar para poder triunfar”, es el manifiesto de 10 chicas provenientes de Siquirres, después de haber participado en los talleres.

Según Marysela Zamora, directora de Nosotras Women Connecting, la idea de estos talleres es que las niñas se vean a sí mismas como mujeres con la capacidad de construir un proyecto de vida de acuerdo con sus sueños y aspiraciones, en el que puedan realizarse individualmente y también devolver algo positivo a sus comunidades.

Necesitamos salir de San José (Capital de Costa Rica) y acercarnos a las comunidades que históricamente han sido discriminadas. En esos espacios rurales, si sos mujer, entonces sufrís una doble discriminación.

A group of young Costa Rica women sit around a table, with two of them in the foreground holding hands across the table.
© UNICEF/2018/Costa RicaLas niñas que participaron en los talleres aprendieron sobre la capacidad de construir un proyecto de vida de acuerdo con sus sueños y aspiraciones.

Es importante respetar la forma en que una mujer adolescente puede entender el mundo de acuerdo con sus experiencias, necesidades y deseos. En el desarrollo de esta cosmovisión, no solo importa la brecha generacional con otras personas, sino la forma en que la sociedad le ha dicho a cada persona cómo comportarse.

Por ejemplo, uno de los talleres involucró a dos niñas con diversidad funcional: una con autismo y otra con parálisis. Esta experiencia les permitió conocer a otras chicas que, como ellas, tenían expectativas para su futuro y, “por primera vez, formaron parte de un grupo que no pertenecía exclusivamente a personas con algún tipo de discapacidad”.

Si bien, en la infancia y en la adolescencia las niñas necesitan acompañamiento relacionado con su seguridad, finanzas y el uso de tecnologías, esto no las hace dependientes de alguien mayor de edad. Por el contrario, las adolescentes continúan siendo autónomas y toman sus propias decisiones.

Uno de los principales desafíos en este tipo de espacios es adaptar las metodologías para que todas las personas puedan participar activamente. Según Isabel Rojas, gerente social de los talleres, es necesario asumir esta dificultad adicional para promover una mayor inclusión.

Las niñas y adolescentes costarricenses sueñan con alcanzar sus metas, tener éxito y demostrar que pueden lograr lo que se proponen. Están luchando por un mundo sin sexismo y donde la igualdad de género sea una realidad.

Video: Lo que las chicas tienen que decir.

 

Andrei Arias León es asociado de comunicación y alianzas de UNICEF Costa Rica.

Colaboró Manuel Mojica, estudiante de periodismo de la Universidad de Costa Rica.

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