Una ardua tarea por delante: Educar a los niños más vulnerables del mundo

Desde el año 2000, hemos celebrado un aumento en el número de niños matriculados en la escuela en todo el mundo.

No obstante, ahora comienza realmente la tarea más ardua.

Nuevos datos dados a conocer hoy indican que el progreso se ha estancado. Debido a esta tendencia, me temo que no podremos alcanzar el objetivo de desarrollo del milenio sobre la educación primaria universal antes de 2015.

¿Por qué la desaceleración?
Sabemos a qué obedece este cambio en la predicción: los niños más vulnerables del mundo no han recibido un acceso equitativo a la educación. Incluso a pesar de que asisten a la escuela, millones de personas no adquieren las capacidades básicas de alfabetización, matemáticas y preparación para la vida que necesitan para llevar una vida digna y obtener puestos de trabajo.

Son los niños de las familias más pobres. Son los niños cuyos hogares y escuelas han quedado destruidos por la guerra, la violencia o los desastres naturales. Son los niños que tienen problemas para acceder a la educación debido a su discapacidad. Son los niños que viven en aldeas remotas sin transporte hasta la escuela más próxima. Se trata de los niños que tienen que trabajar para ayudar a sus familias a sobrevivir.

La mayoría de ellos son niñas.

Las cifras
Los datos recientemente publicados por el Instituto para Estadísticas de la UNESCO y el informe mundial de seguimiento más reciente de la Educación para Todos ponen de manifiesto que:

  • Cerca de 58 millones de niños en edad escolar primaria no reciben educación;
  • El 53% son niñas;
  • Más del 40% de las niñas en edad escolar secundaria en África occidental y central no acuden a la escuela;
  • Alrededor de 250 millones de niños en el mundo no pueden leer, escribir o realizar una simple operación aritmética; 130 millones habían asistido por lo menos cuatro años a la escuela;
  • Más del 60% de los jóvenes analfabetos en el mundo son mujeres.

Compromiso
La ardua tarea necesaria para progresar exige la cooperación. La Alianza Mundial para la Educación reúne el 25 y 26 de junio a los dirigentes educativos de todo el mundo para la segunda campaña de reposición de fondos.

El Director Ejecutivo de UNICEF, Anthony Lake, y yo asistiremos a la reunión. El Director Ejecutivo de UNICEF renovará nuestro compromiso mediante un anuncio de promesas de políticas que incluyen:

  • Dar carácter prioritario y promover la educación en las situaciones de emergencia;
  • Identificar y ampliar las innovaciones para mejorar la equidad en la educación y los resultados en el aprendizaje de los niños desfavorecidos;
  • Centrar los esfuerzos en la ampliación de la educación para las niñas, con una preocupación especial por las niñas marginadas;
  • Aumentar el acceso a las oportunidades de aprendizaje temprano de calidad para todos los niños;
  • Dirigir la revolución de los datos sobre la equidad en la educación.

Sobre el terreno
La Alianza Mundial para la Educación y UNICEF trabajan en estrecha colaboración para transformar las estrategias en medidas concretas. UNICEF proporciona la planificación, el análisis, el seguimiento y la evaluación de las políticas, así como el apoyo a las actividades de promoción de la Alianza. En 40 países, UNICEF coordina, gestiona y supervisa los programas de la Alianza.

En el Afganistán, por ejemplo, UNICEF ha colaborado con la Alianza facilitando opciones alternativas a la enseñanza, como por ejemplo los centros de aprendizaje acelerado que actúan en las escuelas y la comunidad. Los programas han llegado a más de 95.000 niños, la mayoría de ellos niñas.

En Sierra Leona, un país frágil en un período posterior al conflicto, UNICEF y la Alianza han establecido programas de becas para las niñas que asisten a la escuela secundaria del ciclo inferior, para que tengan una mejor oportunidad de completar su educación.

La iniciativa para los niños no escolarizados es otro modo en que UNICEF y la Alianza han extendido una mano a los niños a quienes resulta más difícil llegar. La iniciativa –una asociación entre UNICEF y el Instituto de Estadísticas de la UNESCO, con fondos aportados por la Alianza– reúne y analiza datos que determinan el número de niños que no asisten a la escuela. Mediante este análisis, establece dónde se encuentran estos niños y los obstáculos que impiden su asistencia a la escuela. En cooperación con las autoridades locales y nacionales, la iniciativa recomienda estrategias específicas para cambiar la situación. Entre los ejemplos de las estrategias es preciso destacar las transferencias en efectivo para las familias pobres, los incentivos para que las niñas asistan a la escuela, y la construcción de aulas accesibles para los niños con discapacidad.

El trabajo que queda por delante
Sabemos que cuando aportamos oportunidades educativas a las zonas más inaccesibles, ganamos una serie de batallas: el aprendizaje mejora, la participación de la comunidad se refuerza y los niños, especialmente las niñas, pueden ejercer su derecho a la educación.

También tengo la convicción de que debemos erradicar las actitudes y los comportamientos sociales perjudiciales que socavan las escuelas como lugares de aprendizaje propicio. Nuevas pruebas confirman que la violencia en el camino hacia la escuela y en la escuela es un obstáculo grave para la enseñanza de las niñas. El matrimonio en la infancia también priva a las niñas de su derecho a la educación. No podemos tolerarlo.

Invertir en la educación de las niñas refuerza su dignidad. Pero también supone dividendos para el desarrollo. La investigación ha demostrado que las mujeres que han recibido una educación tienen más probabilidades de retrasar el matrimonio y el parto, de inmunizar a sus hijos, de mejorar sus posibilidades de obtener ingresos, y de contribuir a la prosperidad de sus comunidades.

Como comunidad mundial, estamos avanzando. Sin embargo, la ardua labor de llegar a los niños más vulnerables del mundo está todavía por delante. Sabemos que es posible hacerlo. Por ello, pongámonos a trabajar.

Geeta Rao Gupta es Directora Ejecutiva Adjunta (Programas) de UNICEF.

 

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