De niños vulnerables a resilientes

Este año marca el 30avo aniversario de la Convención sobre los Derechos del Niño, el documento seminal, aprobado por la Asamblea General de las Naciones Unidas en 1989, que busca proteger y preservar el derecho de cada niño a un entorno seguro y saludable en el que puedan desarrollarse y crecer. En mayo de 2002, la Declaración Final de la Sesión Extraordinaria de la Asamblea General de las Naciones Unidas, dedicada a la infancia, recordó la necesidad de “proteger la Tierra para los niños. …Daremos toda la asistencia posible para proteger a los niños y minimizar el impacto de los desastres naturales y la degradación ambiental en ellos”.

Proteger la Tierra para los niños

– El informe de UNICEF “A menos que actuemos ahora” (noviembre de 2015) documenta las singulares vulnerabilidades de los niños al cambio climático:

  • La cuarta parte de los 2.3 millones de niños del mundo viviendo en zonas donde las inundaciones son muy frecuentes
  • Casi 160 millones viven en zonas afectadas por sequía severa
  • Más de 115 millones viven en regiones del mundo con riesgo alto a muy alto de ciclones tropicales (huracanes, tifones o ciclones)
  • Y más de 300 millones están en países donde la mitad o más de la mitad de la población vive en la pobreza, con US$ 3.10 por día

 

A young girl holding a baby
© UNICEF/UN0121166/BradleyCuando las calles del norte de Haití se inundaron debido al paso del huracán Irma, Nachika Simon, de 12 años, ayudó a su hermana a evacuar su casa en Malfeti.

Hay pruebas claras de que los fenómenos meteorológicos extremos, que van desde las islas del Caribe hasta el Delta del Mekong, desde las Islas del Pacífico hasta, más recientemente, África del Sur, exacerban los problemas de salud endémica y de seguridad alimentaria crónica, pese al impacto duradero en las infraestructuras y en los servicios de educación y de salud. Las duras consecuencias de los desastres naturales, como el huracán Irma en el Caribe oriental, insta a todos los socios para tomar medidas más sistémicas, basadas en el campo, y decisivas para reforzar los compromisos de la Convención sobre los Derechos del Niño (CRC) a fin de “..prestar toda la asistencia posible para proteger a los niños y minimizar el impacto de los desastres naturales y de la degradación ambiental en ellos,” como afirma la declaración WFFC.

La permanente cooperación entre UNICEF y los Estados Miembros del Caribe se eleva ahora a un nuevo nivel de colaboración con la firma, el 8 de abril, de un Memorando de entendimiento con la Agencia de Gestión de Emergencias debidas a los Desastres en el Caribe (CDEMA).  A través de este acuerdo, UNICEF y CDEMA intensifican su cooperación para reducir el impacto desproporcionado de los desastres climáticos en los niños vulnerables mediante el aprovechamiento de la capacidad de los gobiernos y de las organizaciones regionales para promover la resiliencia al cambio climático y servicios de agua, de protección, de saneamiento, de educación, psicosocial, de protección social y de higiene, adaptados a los choques.

Apoyándose en los actuales esfuerzos gubernamentales en todo el Caribe, CDEMA y UNICEF compartieron sus competencias“…para prestar toda la asistencia posible a fin de proteger a los niños y minimizar el impacto de los desastres naturales y la degradación ambiental en ellos” (Declaración WFFC). Este acuerdo refleja el compromiso de UNICEF de llevar su política global y su experiencia operacional en apoyo de los esfuerzos de CDEMA – y, por lo tanto, de la CARICOM – para movilizar la colaboración intergubernamental y multilateral  con el fin de proteger a los niños de los países del Caribe, afectados por el cambio climático, y promover un enfoque basado sobre los derechos de los niños y la participación de los niños y de los jóvenes en la prevención y respuesta a los desastres naturales.

 

Hervé Ludovic De Lys, Coordinador para el Caribe, Oficina de UNICEF para América Latina y el Caribe.

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