¿Cómo puede una pelota cambiar las vidas de los niños?

Todo comienza con una pelota. Pero cuando se añade a eso un entrenador que inspira y un lugar seguro donde jugar, el poder del deporte echa raíces. A los niños les atrae el deporte, la recreación y el juego, que son una parte vital de la infancia.

No sólo ayudan a los niños a crecer, aprender y explorar, sino que también son el derecho de cada uno de ellos. Tal y como se indica en la Convención sobre los Derechos del Niño, que celebra su 25 aniversario el 20 de noviembre de 2014, todos los niños tienen derecho al ocio, la recreación y las actividades culturales.

Aunque desde que se formó la Convención en 1989 hemos recorrido un largo camino en el terreno de los derechos de los niños, con respecto al juego hemos visto un progreso desigual. A menudo olvidamos que uno de los derechos básicos es el derecho fundamental a jugar, y que una simple pelota de fútbol puede ser clave para ayudar a abordar algunas de las realidades con las que se enfrentan los niños en todo el mundo:

  • Menos del 35% de los niños asisten a clases de educación física o juegan durante 60 minutos o más al día;
  • Más del 45% tienen sobrepeso y a los 13 años ya son obsesos;
  • Los niños con discapacidad sufren la discriminación y la exclusión, y hacen frente a barreras que dificultan la participación;
  • Las niñas sufren desigualdades en la educación, la toma de decisiones y el acceso a servicios;
  • Los niños sufren las consecuencias de los altos niveles de violencia en el hogar y en la escuela.

En 2009, sabiendo que todo niño tiene derecho a jugar, se inició el programa Just Play, una iniciativa conjunta de la Confederación de Fútbol de Oceanía, el Gobierno de Australia (Ayuda de Australia y la Comisión Australiana de Deportes), la Federación de Fútbol de Australia, la Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol y UNICEF Pacífico.

A medida que aumenta el número de niños en los países insulares del Pacífico que son víctimas de la pobreza, la violencia, el abuso y las enfermedades no transmisibles, Just Play sirve como un punto de entrada fundamental para hacer participar, empoderar y movilizar a los niños de una manera positiva, práctica y divertida.

Los niños que desde una edad temprana practican la actividad física como una experiencia positiva tienen más posibilidades de desarrollar buenos hábitos de ejercicio y de participar en el deporte y la actividad física a lo largo de sus vidas.

A ball can change a life
©UNICEF Pacific/2014/Alcock©UNICEF Pacific/2014/Alcock

 

A través de este modelo de participación activa, Just Play aporta a los niños conocimientos y habilidades para que desarrollen hábitos de vida saludables y tengan confianza en sus capacidades; alienta la igualdad de género; promueve la inclusión social e insiste en la importancia del deporte para todos.

En 11 países de las Islas del Pacífico, y con la ayuda de una pelota de fútbol, el programa Just Play ha involucrado, para que crezcan, aprendan y exploren a través del deporte, a más de 150.000 niños, el 44% de los cuales son niñas. Del mismo modo, con sólo una pelota, los programas deportivos de todo el mundo llegan a millones de niños cada día. Con una pelota puedes enseñarles sobre el trabajo en equipo y el juego limpio. Puedes ayudar a que los niños y niñas jueguen juntos, y promover la importancia de la actividad física y el ejercicio.

Esta es la simplicidad en la que se basa Just Play. El programa utiliza el fútbol como una herramienta de desarrollo social, con miras a mejorar la vida de las comunidades en el Pacífico. Just Play es un programa de Deporte para el Desarrollo (S4D) con cuatro objetivos clave:

  • Reducir los factores de riesgo de enfermedades no transmisibles
  • Promover la igualdad de género y crear oportunidades y vías para el empoderamiento de las mujeres
  • Promover un cambio en la percepción de la comunidad hacia las personas con discapacidad, y fomentar la inclusión social y la contribución en la comunidad en general
  • Promover los derechos de los niños y luchar contra el maltrato infantil

Con la simple ayuda de esta pelota de fútbol, UNICEF y la Confederación de Fútbol de Oceanía están utilizando el programa Just Play para enseñar a los niños a desarrollar hábitos de vida saludables, fomentar la igualdad de género y promover la inclusión de los niños con discapacidades para que se conviertan en ciudadanos activos de la comunidad.

Con sólo una pelota, Just Play está ayudando a los niños de las Islas del Pacífico a confrontar, de manera más eficaz, los muchos desafíos que afectan su vida cotidiana. Con sólo una pelota, Just Play está marcando una diferencia, y cada día está transformando las vidas de los niños en el Pacífico. ¿Alguna vez pensaste que una pelota podría ser tan poderosa?

Ahora te paso la pelota a ti. El deporte marca la diferencia y con tu pelota, ¡tú también podrás!

Melissa Palombi es una Consultora para el Desarrollo de Deporte y trabaja en UNICEF Pacífico.

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