¿Cómo prepararse para una emergencia humanitaria?

A continuación se explican cinco medidas en las que UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) trabajan de manera conjunta para asegurarse de que los países estén más preparados cuando se desencadena un desastre.

1. Mantener al alcance los suministros esenciales para la supervivencia
Hay determinadas zonas del mundo que son propensas a las inundaciones, las sequías, los sismos y otras catástrofes. En estas zonas, una de las mejores maneras de asegurarse de que los suministros esenciales para la supervivencia estén disponibles lo antes posible tras un desastre es ubicándolos o almacenándolos previamente.

En 2014 pudimos comprobar en el Chad los beneficios de este enfoque, pues gracias a él UNICEF pudo repartir con rapidez materiales como suministros de salud, jabón y pastillas para la depuración del agua. Esto contribuyó a impedir que los brotes localizados de cólera se tornaran en epidemias más extensas.

La pista de aterrizaje de Tissi
© UNICEF/Mari DenbyLa pista de aterrizaje de Tissi

3. Capacitar a los equipos de respuesta que intervienen en las situaciones de emergencia
UNICEF y el PMA ofrecen capacitación a los empleados y aliados que participan en las iniciativas de preparación y respuesta ante las situaciones de emergencia con el propósito de mejorar su capacidad de reacción cuando se produce la situación. Junto con esta capacitación se les imparten también conocimientos sobre cómo aprovechar los mecanismos de supervivencia ya existentes en las comunidades afectadas. Un ejemplo de este tipo de formación son las simulaciones, en las que los participantes aprenden sobre las emergencias y la preparación por medio de dramatizaciones e interviniendo en simulaciones en tiempo real. Con el respaldo de UK Aid, UNICEF y el PMA organizaron 14 simulaciones en 12 países en 2014.

Las tiendas de campaña en las que se alojan las familias desplazadas a causa del ciclón Fanele se ubican a lo largo de una extensión de arena, en la ciudad de Morondava, Madagascar.
© UNICEF/NYHQ2009-1165/RamanankotoLas tiendas de campaña en las que se alojan las familias desplazadas a causa del ciclón Fanele se ubican a lo largo de una extensión de arena, en la ciudad de Morondava, Madagascar.

4. Ayudar a fortalecer los sistemas de preparación nacionales
En Madagascar, UNICEF ha emplazado a expertos técnicos para que ayuden a los servicios gubernamentales con la gestión de los programas habituales y de emergencia. En Tayikistán y Uzbekistán, funcionarios del Gobierno recibieron formación para poder colaborar de forma eficaz en caso de emergencias transfronterizas. El Gobierno de Myanmar recibió apoyo de UNICEF y del PMA para fortalecer sus mecanismos logísticos y de adquisición de suministros. En Pakistán, el Gobierno recibió ayuda en la creación de materiales cuyo objeto es concientizar sobre las catástrofes, en especial libros de relatos que los profesores emplean para instruir a los niños y niñas acerca de los peligros que pueden enfrentar en una situación de desastre.

Un hombre atraviesa una zona inundada con una niña en brazos, en Pakistán.
© UNICEF/NYHQ2014-1556/ZaidiUn hombre atraviesa una zona inundada con una niña en brazos, en Pakistán.

5. Demostrar que la preparación salva vidas y ahorra tiempo y dinero
La opinión de UNICEF y el PMA es que la preparación previa no sólo salva vidas sino que también reduce los costos y aumenta la rapidez de la respuesta humanitaria; y actualmente trabajamos para demostrarlo, empleando información de operaciones de ámbito mundial y nacional. A principios de 2015 se prevé la publicación de un estudio conjunto sobre la rentabilidad de la preparación en las respuestas humanitarias.

El Gobierno del Reino Unido ha realizado un aporte de 30 millones de dólares (o su equivalente, 20 millones de libras esterlinas) en apoyo a los esfuerzos de UNICEF y el PMA para fortalecer la preparación ante las situaciones de emergencia.

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