Claves desde México para la equidad del gasto público

La experiencia de México en materia de inversión pública en la infancia es muy interesante y altamente valorada por los países de América Latina y el Caribe. Los ejercicios de identificación y estimación de los recursos asignados para la infancia en el presupuesto federal del país son notables, al utilizar una metodología de cálculo rigurosa que ya ha sido replicada por otros gobiernos.

México nos trae nuevamente lecciones en esta materia a través del ‘Informe Sobre La Equidad del Gasto Público en la Infancia y la Adolescencia’ publicado recientemente por UNICEF y PNUD en ese país. Este informe presenta por primera vez el nivel de desarrollo humano en la infancia y la adolescencia desagregado por sexo, grupo etario, pertenencia étnica, lugar de residencia, entidad federativa y nivel de ingreso. Además, contiene un análisis de la equidad del gasto público en desarrollo humano y se examinan los resultados de la distribución de recursos en las dimensiones de salud, educación e ingreso; considerados elementos fundamentales para garantizar el disfrute efectivo de derechos y lograr la expansión de las libertades.

El objetivo de esta publicación es determinar si las acciones de política pública favorecen o no el cumplimento de los derechos de la niñez y la formación de capacidades. Adicionalmente, se estudia si la distribución del gasto público destinado a la atención de la infancia favorece la igualdad o si este es regresivo. Por último, se presentan recomendaciones para lograr una mayor efectividad de la actual distribución de los recursos públicos federales y mejores resultados para la infancia.

La metodología para llevar a cabo el análisis de la equidad del gasto fue usada por primera vez en México en 2011 y puede aplicarse siempre que un país cuenta con una encuesta nacional de ingresos.

Este informe nos ofrece desde México nuevamente algunas claves y retos compartidos con el resto de la región de América Latina y el Caribe, como por ejemplo:

  1. Para que el gasto público sea equitativo debería ser proporcional a las privaciones específicas identificadas con respecto a los derechos de la niñez
    El gasto público debería servir como una herramienta para lograr mayor equidad, no para reforzar o empeorar las inequidades existente en el cumplimiento de los derechos. Como asegura el informe, “mientras más pro-pobre sea la asignación, mayor será la capacidad del gasto para promover la igualdad de oportunidades”.
  2. El gasto público tiene una relación directa con los niveles de desarrollo humano
    El gasto público es una herramienta para fortalecer las capacidades de la niñez y adolescencia en salud, educación e ingresos y para mejorar las oportunidades que éstos conllevan. El gasto público en desarrollo humano con equidad promueve el goce efectivo de los derechos y fomenta la igualdad de oportunidades. El estudio de México demuestra de manera muy clara que mientras mayor inversión hay en una dimensión social, mayor desarrollo se puede lograr en la misma.
  3. Es importante visibilizar el gasto según grupos etarios y grupos temáticos de derechos El gasto público debe responder a las evidencias sobre la mayor efectividad de la inversión en el desarrollo integral en la primera infancia, ya que los rezagos en el crecimiento y desarrollo cognitivo que se presentan durante estos primeros años pueden ser irreversibles. Del mismo modo, según cuál sea la progresión etaria también se incrementa el costo de la salud pública y asistencia social.
Unos niños en un salón de clases © UNICEF/MEXA2015-00030/Richter
UNICEF/MEXA2015-00030/RichterUnos niños en un salón de clases.

Aun cuando el Índice de Desarrollo Humano es una herramienta que simplifica la medición de algunos derechos de la infancia, no abarca la totalidad de los mismos. El gasto en la infancia tendría que buscar que su distribución contemple la realización integral y paulatina de todos los derechos, pues en México es escasa la oferta de programas sociales que no sean servicios educativos o de salud.

Estas lecciones y otros hallazgos del informe de UNICEF y PNUD son presentados en México en un momento particularmente oportuno para el país en que el Proyecto de Presupuesto de Egresos 2016 está en discusión y en que la recientemente aprobada Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes tendrá que ser puesta en marcha con una asignación presupuestaria adecuada. La muestra más clara de la prioridad que un Gobierno otorga a un tema se visibiliza a través de su presupuesto y, sin duda alguna, esta nueva ley requiere de una muestra contundente de priorización presupuestaria en esta etapa inicial de su implementación.

La necesidad de una financiación adecuada con enfoque de equidad para las intervenciones relacionadas con el desarrollo humano de la niñez es un mensaje que debería causar además en fuerte eco en toda la región de América Latina donde la concentración de los ingresos y las disparidades sociales siguen siendo más agudas que en cualquier otra parte del mundo.

Post escrito por la Especialista Regional de Política Social de UNICEF para América Latina y el Caribe, Mónica Darer; en colaboración con la Oficial de Políticas Sociales de UNICEF México, María Fernanda Paredes.

 

 

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