El bebé de la bolsa de plástico: sobrevivir en Somalia

Faadumo, que tiene 15 días, está tumbada tranquilamente y tiene los ojos grandes y oscuros abiertos. La cabeza diminuta y sus delicados puños descansan sobre un nido de mantas; un chal negro y otro adornado con lunares blancos. Ella está envuelta en una manta más grande y gruesa de color crema y granate. Entre todas esas capas hay una distinta; es suave, brillante y demasiado fina para ser una manta. Es una bolsa de la compra negra de plástico.

Faadumo nació prematuramente a los siete meses. Su madre, que solo tenía 15 años, murió durante el parto. La bolsa de plástico que la envuelve la mantiene cálida, igual que la habitación individual y sin ventana en la que duerme.

Un bebé prematuro como ella debería, sin duda, estar en una incubadora. Pero en el Hospital General de Bosaso, en el estado de Puntland, Somalia, envolverla en una bolsa de plástico y muchas mantas es lo mejor que los médicos pueden hacer para conservar su temperatura corporal y mantenerla con vida.

“Necesitamos incubadoras, y nuestro personal necesita formación para saber usarlas”, sostiene el doctor Mohamed Said, pediatra del hospital.

Además de ser prematura, Faadumo está desnutrida. Pesó 1 kg al nacer, y ahora no pesa mucho más (1,1 kg).

“Demasiadas” dificultades

Cuando le preguntan por las dificultades a las que se enfrenta su ministerio, Abdirizak Hersi Hassan, Director General del Ministerio de Salud de Puntland, las resume en una palabra: “Demasiadas”.

Infraestructura precaria, escasez de personal y equipos y formación inadecuada. La lista no tiene fin. Los indicadores revelan los problemas que afrontan Abdirizak y su ministerio.

  • El peligro de que una mujer somalí muera durante el parto: el tercer país del mundo con la tasa más alta (una de cada 22).
  • Mortalidad de niños menores de cinco años: el tercer país del mundo con la tasa más alta (137 de cada 1.000 nacidos vivos).
  • Cobertura de la inmunización: menos del 50%.
  • Mutilación genital femenina: el país con la tasa más alta del mundo (98%).

Y lo que hace que el caso de Somalia sea más alarmante que en cualquier otra parte del mundo es esto: los obstáculos que tiene una mujer para sobrevivir al dar a luz y un niño para llegar a su quinto cumpleaños están llegando demasiado lejos.

Desde la caída del gobierno central en 1991, Somalia ha estado en estado de guerra de manera casi permanente. Hoy en día, 1,1 millones de somalíes están desplazados por todo el país y otro millón se ha refugiado en países vecinos. Los sistemas de salud de Somalia reciben financiación de donantes, y la mayor parte de las ayudas proceden de sus aliados del desarrollo. Solo UNICEF proporciona el 70% de las instalaciones de salud del país. “Sin esa ayuda –afirma el Director General– los sistemas de salud se derrumbarán”.

Un paquete de salud básico para todos

En el ala de maternidad de la clínica de salud materna e infantil del campamento para desplazados internos 100 Bush, Malyuum Osman, de 29 años, descansa con Mohamed, su hijo recién nacido hace un día. En los últimos años, esta mujer ha sufrido dos abortos y ha visto morir a dos hijos: una hija a causa de una enfermedad y un hijo en un accidente.

Una mujer vestida de azul amamanta a su bebé recién nacido en una habitación de hospital
© UNICEF Somalia/Sebastian RichMalyuum Osman, de 29 años, amamanta a su bebé recién nacido de un día, Mohamed, en la clínica de salud materna e infantil del campamento para desplazados 100 Bush. Está muy agradecida por la amabilidad del personal y los buenos servicios que le han proporcionado.

“Cargaba con una botella de agua que pesaba demasiado. Tropecé, me caí y perdí al bebé”, dice al explicar su último aborto. “Mi hija murió de una diarrea. No tenía ni dos años”. Malyuum se emociona al pensar en ellos.

A pesar de no tener más que lo básico, la clínica, que cuenta con 14 matronas y enfermeras, está haciendo maravillas para una población de 15.000 personas que viven repartidas en distintos campamentos para desplazados. Es una de las muchas clínicas a las que UNICEF ayuda con el Programa Conjunto de Salud y Nutrición, un ambicioso plan de cinco años para salvar a madres y niños somalíes de muertes innecesarias.

Un componente fundamental del programa consiste en garantizar un paquete central de salud materna, infantil y de neonatos y servicios de nutrición para todas las familias, mujeres y niños somalíes. Desde 2012, 5,7 millones de personas (de una población total de 12,3 millones) han tenido acceso a esos servicios, que se prestan de forma gratuita en instalaciones de salud pública como la clínica de salud materna e infantil de 100 Bush.

Como parte del programa, ha aumentado el número de mujeres que cuentan con la asistencia de matronas preparadas durante el parto; cada vez más niños están protegidos con inmunización y reciben tratamiento para las principales enfermedades mortales para ellos, como la diarrea, la neumonía y el paludismo; y el tratamiento y la prevención de la desnutrición están en alza.

No obstante, no existen planes estrictos para la continuación del programa en 2017 y más adelante. UNICEF, junto a sus aliados, está movilizando los recursos para mantener el funcionamiento de los servicios de salud y seguir pagando a los 2.000 trabajadores de la salud a los que cubre el programa (de los 3.000 que hay en todo el país).

“Una buena vida para todos”

Pronto, Malyuu y su bebé podrán irse a casa y reunirse con sus otros tres hijos. La vida ha sido difícil y seguirá siéndolo para esta madre soltera. La familia de cinco, que ahora incluye al bebé Mohamed, sobrevive con los dos dólares al día que gana cocinando para los trabajadores de obras de construcción. Pero ella no pierde el optimismo.

“Rezo a Alá para que le dé salud a mis hijos”, dice. “Quiero que todos tengamos una buena vida, una vida bonita”.

Para saber más sobre el futuro de Faadumo y sobre la labor de UNICEF en favor de las madres y los bebés de Somalia, contacte con nosotros en somalia@unicef.org.

Kun Li es Especialista en Comunicación para UNICEF Somalia.

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Comentarios:

  1. 💔. Estoy estudiando, no tengo trabajo,pero con mucho gusto ayudaria con lo que sea .